A focused project built around practical decisions and constraints.
Este proyecto nació de una necesidad concreta en una almazara cooperativa de Jaén: gestionar las reservas de molienda durante la campaña de recolección sin duplicar turnos ni dejar olivas sin procesar. El flujo anterior dependía de llamadas telefónicas y una hoja de cálculo compartida, lo que generaba solapamientos y pérdidas de tiempo.
El objetivo era diseñar un sistema de reservas estacional que respetara los picos de maduración de la aceituna y la capacidad real de la línea de extracción. Trabajamos con el encargado de producción para definir ventanas de tres días por parcela, priorizando las variedades más tempranas (picual y hojiblanca) y dejando margen para imprevistos meteorológicos.
La implementación se hizo en dos fases. Primero, un calendario visual donde cada socio veía sus turnos asignados y podía solicitar cambios justificados. Segundo, un sistema de alertas que avisaba con 48 horas de antelación si la previsión de lluvia podía retrasar la recogida. Esto redujo las reprogramaciones de última hora en un 40% durante la primera campaña.
El resultado fue un flujo de trabajo que los propios agricultores adoptaron sin formación adicional. La clave estuvo en no sobredimensionar la herramienta: evitamos funciones genéricas de reservas y nos centramos en las reglas específicas de la molienda estacional. El proyecto se documentó con capturas del calendario y un breve manual de uso que sigue vigente tres campañas después.
Material de apoyo: Se elaboró una guía impresa de una página con los pasos básicos y un contacto directo para incidencias. La guía se distribuyó en las reuniones de inicio de campaña y sigue siendo el documento de referencia en la cooperativa.